Dolor relativo

“Ese viene a por ti”, dijo Manolito justo antes de salir huyendo y dejándome a merced de Josito de 5ºA, alias ‘la bestia’. A duras penas conseguí llegar a casa ayudado por el cobarde de, visto lo visto, mi mejor-peor amigo. Cuando mi madre abrió la puerta me desfondé y comencé a llorar: “el bruto, que me ha pegao-o-o-ooo”. Y mi madre: “¿Y tú por qué no te has defendido? Pasa p’ adentro, ya verás cuando le diga a tu padre que su hijo es un cobardica…”

En ese preciso instante,como por arte de magia, los guantazos de Josito dejaron de dolerme.

El dolor más grande siempre enmascara al más pequeño.

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One comment

  1. Martes de cuento · mayo 14, 2015

    😦

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