He cambiado de peluquero…,no, de barbero quería decir, ¿de estilista? Yo qué sé, el que me corta las greñas, vamos.

En mi probablemente equivocada y, como mínimo cuestionable opinión, un peluquero es alguien que, básicamente se ha dedicado a seguir haciendo de  mayor lo que todos hemos hecho de pequeños, esto es, cortarle el pelo a las Nancys de nuestras hermanas, pero que le ha terminado cogiendo el gustillo. Bueno, bien pensado, quizás no termine de ser un buen ejemplo, porque yo le arrancaba directamente la cabeza a las Nancys de mi hermana (a ver que tenían por dentro…¡¡MMMMWWUAHAHAHAHAHA!!). Y no he sentido la necesidad de seguir haciéndolo de adulto.  

cabeza-de-muneca-jesmar-con-ojos-moviles-espanola-17803-MLA20144873829_082014-F

¿’Nancy’?¿Quién es esa? ‘Nancy’ ha muerto. Después de pasar por el Salón de Belleza Integral del pequeño Tavilac el descabezador, ahora me llamo ‘Penumbra, la caníbal’. 

Sin embargo, tras una ardua investigación realizada por Tavilacscopia entre las mujeres de mi entorno puedo asegurar sin temor a equivocarme que un peluquero no lo es tal si no cumple con los tres pilares fundamentales de la peluquería:

1-  TE VOY A CORTAR SÓLO LAS PUNTAS. Y tu te lo crees, aunque la mayoría de las veces después de un cortecito de puntas tengas que volver a casa por lo callejones más oscuros y una señora quiera intercambiar escobillas de water contigo, porque os peináis parecido…

2-TE VOY A DEJAR MONÍSIMA. Se sabe de un peluquero que le dijo a su clienta: “sientate bonita que te voy a dejar que en tu casa no te van a conocer”.

Con dos cojones. Mi ídolo. Cuando la señora llegó a casa le dieron una barra de pan, unas alpargatas viejas y un tetrabrick de Don simón.

3-  Se te ha quemado un poco la permanente y/o las mechas azules han salido rojas y/o parece que tienes la tiña en la parte derecha de la cabeza… PERO TIENE FÁCIL ARREGLO.

Noooo, hazme caso, que te dejen como estás…A no ser que te atraiga el look rata de indias con alopecia.

Ser peluquero es la leche. Les dices que te hagan algo, ellos hacen lo que les da la gana,  les pagas una pasta y si no te gusta no hay devoluciones. ¿Para que estudiar una carrera si puedes ser peluquero?

Las peluquerías son fascinantes. ¿Qué me decís de las fotos de modelos que tienen en los escaparates? ¿Existirán esas personas? ¿Realmente sabrán hacer esos peinados?¿Los pedirá la gente?:

-Feliberto, quiero que me peines como la del escaparate, la de la mirada sucia.

-Mmmm…no cari, a tí ese no te sienta bien. Ven, pasa, que TE VOY A DEJAR MONÍSIMA, a ti lo que hay que hacer es CORTARTE SÓLO LAS PUNTAS.

Además aunque supieran hacerlos, siento deciros que nunca,  repito, nunca funcionaría. ¿Por qué? Porque los de las fotos son fashion y  tu no: tu llevas ropa del Carrefur. Porque los modelos del escaparate ponen morritos y achinan los ojos y quedan bien.  Y si tu lo hicieras parecerías un gremlin. Imagínate en la pescadería poniendo morros:

tumblr_mb8eiyal8e1rfvxe2o1_400

-Paco , mmmmm,.. un kg de morralla…mmmm

-Qué, señora, ¿hemos empezado hoy tempranito con el chinchón, no?

Los hombres tampoco nos vemos libres del influjo de los peluqueros, no…

Nuestra relación principal con el mundo de la peluquería femenina es agrio y en forma de pregunta:

“Cariño,¿estoy guapa?”

Ante esta cuestión puedes tomar dos caminos: el bueno y el malo

El bueno: “Guapísima cariño”.

Ya está, mirad si es fácil.

El malo: Anda…¿Ya has comprado las pelucas para el carnaval?¿De que vas?¿ De payasa? ¿Me has comprado una a mi?

Los hombres no tenemos esos problemas porque no vamos a la peluquería. Vamos a la barbería, que es muy distinto. Y ademas el 99% de los hombres somos fieles a la misma  desde pequeñitos. Esas barberías de barrio cutres, sencillas por no decir minimalistas: una silla, un espejo, una escoba y la mesilla de las revistas guarras. Que estabas deseando que te creciera el pelo para ojearlas….

La mía, la de toda la vida, era la Barbería Cascorro.

Pues ya no voy. No, y la culpable es mi mujer:

“Cariño, tienes que cambiar de peluquero. Este te deja cara de tonto, con ese flequillo… tse, tse, deberías ir a ese tan moderno que hay en el centro… Feliberto´s me parece que se llama”.

dumb-and-dumber-to-harry-and-lloyd-570x294

—Jujuju, según la mujer del tipo este del blog, si vamos a Feliberto’s nos arreglan  lo de la cara de tontos.
—Llámale ahora mismo.
—Voy: FELIBERTOOOOOOOOOOOOOO’S

Y vas a Feliberto que es un señor muy fino que en lugar de revistas cochinas tiene magazines de  tendencias. Y donde te cobran el doble por hacerte lo mismo, porque al tal Feliberto no le tengo yo confianza para que experimente conmigo. Nota: en la peluquería hay hombres haciéndose mechas. Definitivamente echo de menos la Barbería Cascorro.

Los problemas comienzan cuando vuelvo de Feliberto´s, y volviendo a casa, distraído entro en la calle donde Manolo Cascorro tiene la barbería. Cuando me doy cuenta, intento reaccionar escondiéndome detrás de un coche, pero es demasiado tarde,  me ha visto. No tengo escapatoria. Dignidad, dignidad. Me saluda pero no sonríe: (trágico)¡¿porque no me sonríe?! yo no veo ni escucho nada. Sólo siento como mira mi enorme cabeza. Y noto como con su mirada me está diciendo: me has sido infiel. Dios mio, le he sido infiel a mi barbero de toda la vida. Y yo siento la necesidad de gritarle: ¡Yo no tuve la culpa! ¡Ella me obligó! Así que cuando llego a casa y Eva, mi mujer, me dice lo bien que me han cortado el pelo esta vez y que ella ya me lo había dicho y bla, bla, bla… le suelto una barbaridad y me tiro tres días durmiendo en el sofá.

Pero esto no acaba aquí no, un día Filiberto, que se va soltando, te empieza a meter en la cabeza que el hombre metrosexual es el hombre del mañana y que tu vida esta pidiendo a gritos unas mechas y  un moño como el de Joaquín Cortés y que antes muerto que sensillo…ay!…que sensillo.

Y de perdidos al río. Te dejas que te haga un moño rojo y  al llegar a casa te miras al espejo y te preguntas  por qué el peinado del hombre metrosexual del mañana debe parecerse a  un híbrido entre Doña Rogelia y Alaska , y sientes deseos de raparte la cabeza a la altura del cuello antes de tener que ir a trabajar con esa pinta.

14937118_10154560457954564_1730922974_n

—Vale Cari, será moda en París, y todo lo que el estilista quiera. pero un peinado que se llama ÑORDOS, ya me olía yo que no iba a gustarme. Trae la rapadora, por favor. ¿Al cero es lo mínimo? ¿Seguro? Pues al cero.

Así que al final te vuelves a pelear con tu mujer, te tragas el orgullo y vuelves a Cascorro, tu peluquero de siempre, que te espera con los brazos abiertos y ves como la expresión de su cara te esta diciendo: ”sabía que volverías”.

Anuncios

3 comments

  1. torpeyvago · octubre 30

    Hace años que me merqué una esquiladora. Cada tres meses me la paso por la cabeza. Por toda la cabeza, incluyendo barbas y cejas. Todo al dos. Solucionado.

    Le gusta a 2 personas

  2. laacantha · noviembre 5

    Así me gusta…en serio y con todos los detalles.. Ecantada de conocer. besos.

    Le gusta a 1 persona

  3. Francisco J. Martín · marzo 13

    Jejeje, cuanta razón!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s