Poeturbaciones #2

Mamá, no llores
porque dejé
la universidad.
Y pisoteé tus sueños.
Y no pudiste exorcizar
tus propias frustraciones
con mis triunfos.

Papá, no grites
porque dejé
las clases de vela,
Y, por mi culpa,
Te miran mal
en el Club Naútico.
Y no podrás ser concejal,
y robar más, y mejor.

Amigo mío, no me juzgues
porque ya no quiera
ser runner minimalista,
de los que corren
descalzos.
Ni dejarme barba hipster
Ni tatuarme un motivo tribal en el hombro.
Ni pasarme la vida
haciendo curls de pesas,
en el gimnasio,
para ser tronista
de Mujeres y Hombres y Bíceps-Berzas.

Cari, no hiperventiles,
aquí tienes una bosa de papel
de patatas del McDonalds,
tranquila, el aire no engorda.
Respira…
Expira…
Respira…
Expira…
¿Ya?
Que te abandono,
-con el cuerpo,
que mi mente, hace tiempo
que está lejos-.
No quiero ser crudivegano,
ni acompañarte a blanquearte el ano,
ni hacerme rayas en tu pubis.
Paso de depilarme las pelotas,
O de ponerme, ni un solo día más,
en lo que me quede de vida,
contorno de ojos,
para hombre.
Ni serum facial,
para las arrugas de expresión.

No… ¡NO!

Yo digo: ¡BASTA!

Hasta aquí he llegado, viviendo la vida de otros.
Yo solo quiero ser feliz y cumplir mi sueño
Cuando sepa cuál es.
Y sé que no confiáis en que lo consiga,
pero he encontrado trabajo, 
como mamporrero de gorrinos en una granja.
Y voy a ser el mejor.

Y al llegar a casa,
me rascaré la huevada,
en el sofá,
Tras haberme desinfectado bien las manos,
claro,
que hay que ver lo fuerte
que le huele el flujo a las cerdas.

Y pasaré las noches,
solo,
con la única compañía de una docena de bolsas,
de patatas
onduladas, de los sabores más extraños.
Y veré películas del año 1984. 
Y leeré libros de Dan Brown.
Y me masturbaré cuando se me antoje,
con el juguetito ese que me he comprado, 
que no tiene sentimientos.

Y no tendré que pensar más
en ganar o perder,
ni en lo que duele la vida
Y le perderé el miedo a la muerte.
Y no decepcionaré a nadie.
Y dejará de dolerme el pecho por las noches.
Y las tripas por las mañanas.

Y, 
al fin,
me encontraré a mí mismo.

Post data:

Mamá, los martes iré a llevarte la ropa sucia
y a recoger los tappers.
Dile a papá
que me tenga preparada la paga,
y que no sea tan tacaño,
esta vez.
Que las facturas no se pagan solas.
Y si llama Borjita,
pregúntale, si me puede prestar el coche
para ir a la granja,
que se le ha roto la junta de la trócola,
al mío
y no lo puedo arreglar
hasta que no cobre.

Cari, que estoy escribiendo, estate quieta,
Si te mueves, vas a desparramar toda la coca.
Uy… No me había fijado
¡Qué blanquito
te ha quedado el ano!

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7 comments

  1. Eli Castell · octubre 12, 2015

    buena anomalia amigo, saludos

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  2. lafuerzadelavida · octubre 12, 2015

    Me ha encantado! 😉

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  3. Viramo · octubre 27, 2015

    No se cómo he llegado aquí pero me ha gustado mucho. Volveré a pasarme.

    Le gusta a 1 persona

  4. torpeyvago · abril 19, 2016

    Te juro que el próximo me lo leo completamente sereno. Porque de repente «mantrao» un nosequé empático, que me he dicho: Por lo de la coca reconozco que no eres tú, que si no, clavaíto.

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  5. silviasalafranca · abril 19, 2016

    Jajaja eres un riego de los de genialidad y sonrisas garantizadas.

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    • Tavilac · abril 23, 2016

      Muchas gracias Silvia! Jamás me darán un premio de poesía, pero el objetivo con el que ha sido escrito, que es provocar una sonrisa, ya está cumplido. 😉 Un abrazo! 🙂

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