Fin de semana sin tablet

-Hijo, dame la tablet, te la requiso, porque en el trastero de los yayos he encontrado el juego de agua Geyper con el que yo, a tu edad, me pasaba las horas jugando y oye, he decidido que este fin de semana disfrutes exclusivamente de él, y compruebes por ti mismo que, no solo no se acaba el mundo por pasar un finde sin tecnología, sino que puede llegar a ser superdivertido. Mira, sólo hay que darle al botón: ¡chuf-chuf-chuf! ¿Ves? Y tratar de que las arandelas se metan en los palit… Pa…¿Paquito?¡Paquito!¿Qué te pasa?¿Estás bien?

-Gggggg… Fhghhhhjllllgggg…

-¡Maruja, rápido, llama al 112 que el nene está echando espumarajos por la boca!

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Las vacaciones perfectas

Lunes, 04 de septiembre de 2017

07:50 AM

López, Peláez, Gómez y Benítez en la máquina de café:

—Pues yo, durante las vacaciones, he estado visitando iglesias románicas y mi chiquillo, mientras buscaba un baño en una pequeña ermita del siglo XII, descubrió unas catacumbas en donde un monje templario le ofreció la última reliquia de la Vera Cruz a cambio de su fidget spinner, y con el trozo de madera sagrada un campesino de 102 años hizo un colgante para mi mujer, y unos pitos para los niños mientras les contaba cuentos y leyendas de un valor humanístico, literario y antropológico superlativo. Han sido las mejores vacaciones de nuestra vida, y de la de cualquiera —, dijo López.

—Pues nosotros, este verano estuvimos haciendo senderismo, y en una de las excursiones encontramos la Atlántida, el Santo Grial, la entrada a Narnia, y la carta de Hogwarts, todo junto, en una construcción de piedra seca. Allí nos vino a buscar Hagrid y nos pasamos una semana en casa de Harry Potter, que es simpatiquísimo (nos pusimos ciegos a cerveza de mantequilla que en el Grial fresquito del congelador sabía de maravilla, donde se ponga el Grial, que se quite el cristal, oye), mientras los niños volaban por Howgarts con los hechizos de Güingardium Leviosá que les hacía Hermión. También montamos en dragón en Narnia e hicimos submarinismo en la Atlántida —dijo Peláez.

—Pues nosotros estuvimos en un todo incluido, y entre mojito y mojito, desciframos la fórmula de la Piedra Filosofal gracias a mi pericia con los sudokus y a las pistas que descubrimos en una botella que encontramos varada en la playa, justo después de haber estado nadando entre ballenas, delfines, narwales, el monstruo del lago Ness, sirenas y unicornios marinos —, dijo Gómez. Y los niños estuvieron transformando todo lo que fueron capaz de tocar con La Piedra, en Oro de Ley y ahora estamos forrados.

—Buah, vaya birria —replicó Benítez—, yo mientras recolectaba una variedad de trufa carísima y gigantesca que solo crece en pleno verano, me encontré a la muerte. Literalmente. Agazapada detrás de un pino rodeno, esperándome, personificada en Scarlett Johansson. “Parca, —¿puedo llamarte Parqui?—, aún soy joven fuerte y, como puedes apreciar, tremendamente atractivo” le dije yo, mientras le hacía una caída de ojos y le mostraba mi sonrisa Profident. Ella se ruborizó como una colegiala y se marchó riéndose muy agudo y dando saltitos, no sin antes hacer el amor conmigo —folla de muerte, la Parqui— y ofrecerme ser rico e inmortal, para así poder disfrutar de mi sex appeal irresistible durante toda la eternidad, bueno, hasta que se apague el sol, dentro de 14 millones de años, que dice la Parqui que ella en catástrofes a nivel multiplanetario ya no tiene competencias.

López de Contabilidad bajó la mirada avergonzado. Peláez de Expediciones, jugueteó con el palito de su café con leche de máquina, luchando consigo mismo por no llorar. Gómez de Facturación, apretó los puños y se mordió el interior de los carrillos, hasta sentir el sabor metálico de la sangre en la boca. Todos habían sido derrotados, una vez más, por Benítez de Marketing, durante la ronda de anécdotas de las vacaciones de verano.

Microfotorrelato. Hoy: El mensaje de la Patrona de las fiestas de tu pueblo.

Hola chatos, soy la Patrona de vuestro pueblo. Me he decidido a contactar con vosotros a pesar de que tenemos restringidas las llamadas salientes. Por vuestra culpa, están las cosas fatal por aquí arriba: el índice de ateismo por las nubes, la tasa de oración devaluadísima… Muchos querubines no llegan a fin de mes y cada día hay mas ángeles caídos, (bueno caídos, caídos… que se tiran, vaya). El Lucy está construyendo mogollón en el Inframundo, está todo lleno de gruas, el infierno se parece cada vez más a Marina D’Or. Y el caso es que en la Gloria Bendita tenemos todo lo necesario para triunfar. Es lo que yo le digo al Gran Jefe: un par de buenas apariciones en prime time (en la Superbowl, por ejemplo) y todos conversos. Pero no, el Todopode es de la vieja escuela y le gustan las apariciones en petit comité. En una cueva, en un río, en una pinada… Que le gusta mantener “un poco de misterio”, dice el Menda. Pero cada vez hay mas domingueros en todos esos sitios haciendose selfies y, en contraposición, cada vez menos pastorcillas, que es el transmisor natural de apariciones desde que el Chus perdió las alpargatas. Lo que sí que le ha pegado fuerte es por el Facebook. Nosotros estamos detrás de todas las fotos de niños enfermos, animales deformes, o gifs de esos con mucho brilli-brilli y pájaros y rosas y santos, a los que hay que poner “Amén” (que la verdad, a mí me dan ganas de arrancarme los ojos y acompañar a Santa Lucía en su oscuridad antes que ver esas aberraciones, pero a los ángeles hackers encargados del tema les pirran. Ah, y les pagan por Amén escrito en comentario. Y ya no os digo más que aquí todo se sabe…)

Bueno, al grano, que me voy por las ramas. Os quería comentar un par de temitas que me tienen un poco harta:

1) Ahora va a empezar la liga. Por favor. No me rogueis que gane vuestro equipo. Os lo repito: NO ME ROGUÉIS MÁS, que me tenéis hasta el nimbo. Me pedís que gane vuestro equipo, y el contrario que gane el suyo. ¿Veis lo absurdo que resulta? Y claro, me obligáis a coger el bloc de notas y empezar a puntuar qué equipo tiene los seguidores más piadosos, y es extenuante, así que al final acabo jugándome el ganador del partido a los chinos con algunas deidades menores.que andan por aquí merodeando, super aburridas, por la falta de followers de sus religiones.

2) Las quejas por las lluvias, chubascos, tormentas y chirimiris durante las fiestas patronales.

Veréis, resulta que en la mayoría de romerías los Delegados del Gran Jefe en la Tierra (los curas) se pasan todo el camino hasta la ermita cantando rogativas donde se me pide, claramente, que o bien os libre de la peste (hecho hace la tira de tiempo, de nada), o bien os provea de ‘salutem, pacem et pluviam de coelis’, (es decir, ‘salud, paz y la lluvia del cielo’ que desde que ya no os dan latín en el insti, hay que traduciroslo todo, leñe). Y yo, que no se decir que no a nada, porque soy una santa, pues os lo concedo. Y por esa generosidad mía, todos los años llueve durante las fiestas patronales…

Pero, en lugar de agradecérmelo, resulta que recibo un montón de plegarias contradictorias: el churrero, que no llueva, que si llueve no vende churros. El feriante, que no llueva, que si llueve no se sube la gente a la noria gigantesca. La comisión de fiestas, que no llueva, durante la chocolatada gratuita, que si llueve no vienen los vecinos en masa como hordas de zombis ávidos de cerebros a atiborrarse de chocolate, (que por dos euros podrían hacer dos litros en casa, pero bueno, a los humanos ya sabemos aquí arriba que os pirra lo gratis -y robar, mentir y matar- porque sois MALIGNOS). Y esto tiene que cambiar (lo de las quejas, lo otro ya lo dimos por perdido hace milenios) porque me tenéis el buzon de reclamaciones lleno oye, y luego no llego a cumplir con los objetivos de OAS (Oraciones Atendidas Satisfactoriamente) y el Gran Jefe se pone hecho un Cristo. Los únicos que no se quejan de nada son los jóvenes de entre 16 y 25 años sin hijos. Estos, durante los 9 días de fiestas, se limitan a emitir sonidos guturales, oés-oés, lo-lo-lós, y cantos a Carrascal-Carrascal, que debe ser un líder espiritual juvenil, y lo mismo les da que llueva, que truene. (Baco, que está en el cubículo de al lado, dice que es todo mérito suyo. Es un chulito, Baco).

En fin, que a ver si os aclaráis con lo de la lluvia, que ya no sabe una cómo complaceros. Nos vemos el Domingo en la romería hasta mi keli. (Traed paraguas, por si acaso…)

Microfotorrelato. Hoy: La mala suerte.

Y, tumbada en medio de la carretera, “un sitio tan bueno como cualquier otro”, se puso a reflexionar acerca de la mala suerte que asolaba a su familia desde hacía generaciones y que provocaba que todos murieran jóvenes: “Mamá, arrollada por un avión mientras hacía pis en la lista de aterrizaje del puente aéreo. Papá, atropellado por un tren TALGO de las cinco mientras se echaba la siesta en las vías. Su hemano, aplastado por una manada de toros, mientras jugaba a la Nintendo DS en la calle Estafeta, aquel 7 de Julio…”

El fantabuloso misterio del logo de Carrefour

Esto, es el logo del CARREFOUR, antes PRYCA, que para los que no lo sepan es el acrónimo de ‘PRecio Y CAlidad’ que queda mucho mejor que si hubieran cogido las partes del final, ya que entonces el híper se hubiera llamado ‘ECIOLIDAD’ y todo habría sido distinto, menos fluído, más raro.

Pero no acaban aquí los secretos que encierra el supermercado francés, y es, en parte, por lo que siento fascinación por él (la otra parte tiene que ver con su sección de bollería industrial a tope de deliciosa y untuosa grasa de palma). Pero, como diría Jack el Destripador: vayamos por partes. De entrada, su nombre ha cambiado y desde hace ya unos años se llama “Carrefour”, cruce de caminos, y cuenta con un fantabuloso logotipo-ilusión óptica, que encierra misterios que podrían ser el McGuffin perfecto para un libro de Dan Brown, lleno de mensajes ocultos por doquier. Y es que el logotipo de Carrefour es una parábola del misterio de la vida. Que no, que no me ha poseído el espiritu de un ser de luz, y se me ha ido la cabeza, no, yo os lo explico. Veréis, los hay que aquí ven una ‘C’ blanca bien grande y también los que sólo ven un triángulo rojo y una flecha y se preguntan por qué demonios el logotipo del Carrefour es tan extraño. Esto es así, hay dos opciones ves la ce, o no la ves. Bueno, también podría haber gente que lo confunda con un manchurrón del test de Rondstad y vea una cabra comiéndose el cadáver de su tía abuela, pero esto entra ya más dentro de lo patológico, la verdad, si es tu caso, háztelo mirar.

El caso es que, objetivamente, tanto el que ve una cosa, como el que ve la otra, tiene razón. Pero, insisto, esto es como la vida: viendo un arco y un triángulo se puede vivir, pero lo bonito de verdad es descubrir la C, porque en ese instante todo cambia. Y, aunque lo intentes, jamás volverás ya a ver las cosas del mismo modo. Porque una vez que ves, ya no puedes hacer como que no has visto. Porque una vez que sabes, no puedes volver a vivir como si no supieras…

¿Veis? Ya tengo convalidado segundo de coach chupiguay, cuarto de ser de luz y tercero de Paolo Cohelismo.

La cara B de los cuentos de hadas. Hoy: Blancanieves.

En esta instantánea tomada por el enanito Gruñón, (el mayor detractor de ‘la okupa’, como él suele llamarla), podéis ver inmortalizado el momento en el que Blancanieves, tras encargarle a unos animalillos asilvestrados y algo pánfilos, que fregasen lo del mediodía, hicieran la cena y le diseñasen y confeccionasen un par de vestidos para el baile de gala -aunque algunos ni siquiera tengan manos, y sus cerebros sean del tamaño de un cacahuete que les da para comer, respirar y poco más- llega casa, (tras un duro día dedicado a tocarse la breva, cantando por el bosque o durmiendo la siesta entre los helechos), y se sorprende a tope de que no lo hayan hecho. Después, (eso ya no se ve pero yo lo sé de buena tinta, no porque sea omnisciente, que también, sino por que me lo ha chivado el enano Tontín que de tonto no tiene un pelo, pero que posee un gusto desmedido por lo que vienen siendo el drogamen y el marujeo), se pone hecha una furia, la Blanqui, porque tiene muy mal despertar, que será una princesa oculta y desterrada, pero no se le han pasado las manías de señoritinga y niña malcriada, como esa de bañarse en leche de burra para mantener su piel blanca como la nieve, por ejemplo, que está la borrica Platera escurrida de tanto ordeñarla, que mira, porque los enanos la tienen bien atada, ¿eh? porque se pone como loca a lanzar dentelladas al aire cada vez que escucha a la Blanqui ordenar a algún enano que vaya a traerle unos litros para su baño diario, (lo que todos, menos Gruñón, hacen gustosos a pesar de las coces de Platera, ya que, según Tontín, la Blanqui deja que el enano ordeñador entre con ella en la bañera y le enjabone la espalda y lo que surja). Sí, es una muchacha conflictiva y muy ingrata la Blanqui, porque lo que no es de recibo es que los enanitos, (que ya ves, a la giganta sólo le piden un poco de colaboración por dejarla vivir en su cabaña-chalet, de gratis total), después de una intensa jornada en la mina sacando diamantes, se tengan que ir a cenar al McFairyland una miserable hamburguesa de perdiz, no es de recibo, no señor. Por eso, sí, por ingrata, por vaga y porque pasaba cada vez más tiempo con el enanito Feliz en la bañera de leche de burra, le mandó Gruñón a la bruja malvada la ubicación exacta de su cabaña por whatssap y le hizo el “encarguito” de la manzana. Pero chssssst, no se lo digáis a nadie, que parece ser que ahora le va de cine con el príncipe azul que la despertó y con un poco de suerte la pierden de vista para siempre… y vuelven a vivir los siete solos, y Gruñón puede seguir soñando con que Feliz algún día se de cuenta de lo que siente por él y sea correspondido.